La respuesta a las últimas detenciones y operaciones policiales contra el colectivo LGTBIQ+ en Turquía no se ha hecho esperar. Hace unos días, activistas de todo el mundo se reunieron en las principales capitales europeas, entre ellas Madrid, para denunciar la persecución y reclamar protección para las personas LGTBIQ+ que están siendo perseguidas en el país.
El contexto actual en Turquía es complicado y peligroso para otras compañeras, que están perdiendo libertades básicas. Con estas protestas en toda Europa, las organizaciones internacionales y los colectivos locales buscan que las instituciones europeas intervengan ante las medidas que ha adoptado el Gobierno de Recep Tayyip Erdoğan.
Concentraciones en Madrid y otras capitales europeas
El pasado 18 de septiembre, decenas de personas se reunieron frente a la Embajada de Turquía en Madrid para mostrar su rechazo a la represión de las personas LGTBIQ+, que viene de lejos en el país. Y en paralelo, muchos más activistas europeos se echaron a las calles en Berlín, Bruselas, Ámsterdam, La Haya, Londres, Liubliana, Belgrado y más ciudades.
En España, la concentración contó con el respaldo de más de 60 entidades, como la Federación Estatal LGTBI+, COGAM, Fundación Triángulo y la Asociación Lambda. La convocatoria fue promovida con la participación de ILGA-Europa, la organización que trabaja por los derechos LGTBIQ+ en el continente, y la Asociación Europea de Organizadores del Orgullo (EPOA).
Entre sus objetivos, visibilizar la situación que están viviendo las personas LGTBIQ+ en Turquía y exigir una respuesta europea firme, más allá de la condena pública. Los manifestantes en Madrid clamaron también porque se revisen los mecanismos de financiación de la Unión Europea a Turquía, para evitar que los fondos contribuyan directa o indirectamente a vulnerar derechos fundamentales.
Redadas, detenciones y restricciones a las organizaciones LGTBIQ+ en Turquía
¿Cuál es el origen de estas protestas? Una operación policial que tuvo lugar el pasado 12 de septiembre bajo el nombre ‘Mi familia está segura’. Las autoridades públicas realizaron actuaciones coordinadas en 15 provincias, con registros en sedes de asociaciones, domicilios de activistas y establecimientos frecuentados por personas del colectivo.
Según las cifras que ha compartido Human Rights Watch, al menos 112 personas fueron detenidas durante las primeras operaciones y 82 quedaron en prisión preventiva.
Además de las detenciones, en el país ha habido restricciones de acceso a páginas webs y cuentas en redes sociales vinculadas a entidades, activistas y medios de comunicación. Por ejemplo, una de las afectadas es la cuenta de Amnistía Internacional en Turquía en la red social X.
La respuesta policial, además, se extendió a las manifestaciones que organizaron activistas frente al Palacio de Justicia de Estambul para protestar por las redadas y exigir la liberación de las personas detenidas.
La presión sobre Turquía llega a las instituciones europeas
Las organizaciones turcas demandan a Europa el fin de las operaciones contra el colectivo LGTBIQ+, la protección de las personas detenidas y que se respeten las libertades de expresión, asociación y reunión.
Turquía es un país miembro del Consejo de Europa y mantiene desde 1999 el estatus de candidato a la adhesión a la Unión Europea, aunque las negociaciones llevan años paradas. Por eso, las organizaciones de derechos humanos piden que esos vínculos con Turquía se utilicen para hacer presión diplomática y proteger los derechos LGTBIQ+.
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