Hoy no te descubro la luna (o sí 😉), pero hablar de las zonas erógenas femeninas siempre es interesante. Ya sea para ti sola, o para disfrutar con tu pareja, siempre hay nuevas vías de disfrute. ¿Te animas a saber más? Léeme… 

Zonas erógenas femeninas: cuáles son las principales

Antes de nada, debo decirte que no todas sentimos en las mismas zonas con la misma intensidad: a excepción del clítoris, donde la mayoría de las mujeres sí tenemos alta sensibilidad, las otras zonas pueden variar según cada una de nosotras (y de los prejuicios). Y, a veces, simplemente, no conocemos. Por eso, te animo a que leas esto con calma, porque igual te resulta útil:

1. Clítoris

El clítoris es la zona erógena femenina por excelencia. Y no ha de extrañar, porque tiene más de 8.000 terminaciones nerviosas. Por lo general, se llega al orgasmo mediante la masturbación, ya sea manual o con algún succionador o vibrador. Cada una tiene sus ritmos, pero, por lo general, aquí es más fácil llegar. 

2. Zonas erógenas femeninas: vagina

La vagina, por proximidad al punto G, también es una zona erógena. Hay que aproximarse bien y, aquí, la penetración o la estimulación manual contribuirán a tener un orgasmo. Ahora bien, como cada una lo tiene más o menos sensible, toca experimentar. 

3. Ano y perineo

La zona del ano y del perineo también puede ser erógena, por las terminaciones que tiene. Ahora bien, no genera lubricación propia, de manera que, para jugar, mejor un lubricante antes. Y, sobre todo, limpiarse bien; así, es posible disfrutar. 

4. Labios vaginales

Los labios vaginales, por tener también terminaciones nerviosas, son una zona idónea para excitar. Además, hemos de tener presente que están muy próximos a una zona de lubricación, así que es más fácil disfrutar. 

5. Pezones

A muchas mujeres, cuando están excitadas, tocarse los pezones les genera sensibilidad. Es otra de las zonas erógenas que, tratadas con mimo, pueden ayudarte a sentir más placer (o ayudar a tu pareja). 

6. Lóbulo de la oreja

Sí, eso seguro que lo has visto en las películas y, ¡efectivamente! el lóbulo de la oreja también es una zona erógena. Eso sí, es secundaria y más bien para jugar en pareja y con calma, con besos, lametones y mordiscos. 

7. Antebrazos

Aunque secundaria, la de los antebrazos es una zona erógena con la que puedes disfrutar. Ya sea utilizando unos aceites, lubricantes, perfumes o plumas, poco a poco es posible excitarse y pasar un buen rato. 

8. Nuca

La nuca también cumple una función interesante en los juegos de pareja. También es una zona secundaria, pero un beso, un lametón o un pequeño mordisco activarán tu sensibilidad. Por lo tanto, no es una mala alternativa, sobre todo si tenéis tiempo y os lo tomáis con calma. 

En definitiva, para jugar, existen varias zonas erógenas femeninas. Necesitas tiempo, autoconocimiento y, por qué no, soltarte de todas las ideas preconcebidas que tuvieras. ¿Has descubierto hace poco alguna zona especial que te pone? Cuéntamelo en comentarios.