Las mujeres heterocuriosas están ganando visibilidad, ya sea diciéndolo abiertamente o declarándose bisexuales (la Generación Z). Y, aunque esto es magnífico para la diversidad, es bueno que se marquen determinadas líneas.
Heterocuriosas: precauciones a tomar antes de meterte
Que haya mujeres heterocuriosas puede deberse a muchos motivos: en algún caso por experimentar o conocer, por fantasías, en otros por emociones o atracción genuina y, también (por qué no decirlo) por presión de grupo. Puede ser un momento puntual, o un punto para pasar a otro estadio. Todos estos factores se deben tener presentes y, a veces las consecuencias son buenas y, otras, no tanto. Pero, para las que ya somos lesbianas, no está de más guardar algunas precauciones, sobre todo si eres enamoradiza. Toma nota:
1. Ten muy claro lo que hay con las mujeres heterocuriosas
Acostarse es acostarse, ni más ni menos. Y si ella te dice de entrada que es heterocuriosa, debes asumir que le gustan los tíos. Tiene curiosidad y, quizás, podáis pasar un rato divertido. Pero, de momento, es eso, nada más. No te pienses que por haber tenido una noche loca vais a ser pareja. Más allá de lo que piense ella, tú tienes que estar firme con lo que piensas y quieres.
2. Establece límites si hay sexo
Los límites son importantes, sobre todo en lo referente a lo que te gusta y lo que no. Tú no eres el fetiche de nadie y, con independencia de tu orientación sexual, tienes sentimientos y cosas que no te gustan. Esto es especialmente importante si eres joven: el «no es no», también sirve para este contexto. Al final, puede haber una noche especial, pero no tienen por qué jugar contigo ni con tus sentimientos y emociones.
3. No generes falsas expectativas
Otro punto importante es que no generes falsas expectativas. Ojo, esto tiene su reverso: igual que tú no las tienes que generar, no te las tienen que generar a ti, pero, cuando veas eso, ese es el momento de hacer un corte y no permitir que la cuestión vaya a más. No eres un ratón de laboratorio y, por lo tanto, la cuestión no tiene que salirse de madre.
Este es un tema peliagudo, pero que se debe dejar claro: una persona puede pasar de heterocuriosa a bisexual, tomando conciencia. Y es algo subjetivo, sí, pero no es un cambio que se haga de un día para otro. Por lo tanto, esto exige una responsabilidad emocional por la otra parte y una cierta prudencia por la tuya.
4. No te enamores de una heterocuriosa
Este es otro elemento crítico. Una persona heterocuriosa lo es porque quiere experimentar o conocer, pero sigue siendo hetero. Si no quieres sufrir de forma innecesaria, no te enamores. Y, sobre todo, si se están moviendo sentimientos mutuos, tiene que haber comunicación y hablarse. El objetivo, al final, es no hacerte daño.
Que haya más mujeres heterocuriosas implica la salida del armario, pero a veces no es oro todo lo que reluce. ¿Cuál ha sido tu experiencia con estas personas, si la has tenido? Déjame tu opinión y te leo en los comentarios.
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