Las fases del amor lésbico, aunque coinciden con las de las mujeres heterosexuales, se pueden caracterizar por una mayor intensidad, en todos los sentidos. Aquí las estudiamos con detalle para ver cómo se pueden manejar de forma inteligente. 

Fases del amor lésbico: del subidón al proyecto compartido 

Antes de nada, si tú no has vivido todas estas fases ni en este orden, no pasa nada. Al igual que sucede en los duelos, cada persona es un mundo y, aunque sí existen patrones recurrentes, esto no es una ciencia exacta. De todas maneras, no está de más que conozcas cómo funcionan nuestra psique y nuestras emociones: 

1. Enamoramiento

También denominada técnicamente limerencia, esta fase es el momento en que ella te atrae, te pone y estarías con ella en la cama todo el día. Si esto es correspondido, podemos ir a otras fases de la relación. El enamoramiento es un proceso biológico normal y no es malo, pero si no has tenido muchas experiencias o si es la primera vez, o si acabas de salir del armario, es posible que lo vivas mucho más. 

2. Match y relación

El match es el inicio de la relación, os habéis gustado y queréis estar juntas todo el tiempo. Idealizas a la otra persona, solo ves su parte positiva y obvias las cosas malas que tenga. Ya te digo que esto es normal, durante este tiempo, que suele durar entre 6 meses y 2 años, es fácil dejarse llevar. No significa que tu pareja no tenga cosas buenas y que no valga la pena, sino que hay otros temas que se obvian. Es verdad que entre lesbianas, como suele ser más difícil, hay momentos que se viven con más intensidad y que pueden hacer que esta fase dure más. 

3. La cosa no es tan…

Pasado un tiempo, ves que en la otra hay cosas que no te gustan tanto, y viceversa. Desde sus manías a que ronca mucho, pero ya no ves la relación de una forma tan idílica. Aquí puede venir una fase de decepción, sobre todo si las expectativas han sido muy altas. Todas tenemos defectos, lo importante es que se puedan comparar y valorar en su justa medida. 

4. Amor real

En esta fase se superan las crisis y los problemas que surgen. A veces tiene una parte dolorosa, pero se conoce a la otra persona como es, y no como nos habíamos pensado que era al principio. No te engañaré, hay parejas que no pasan de esta fase. Pero, las que lo hacen, consiguen tener un vínculo más realista, maduro y auténtico.

5. Amor incondicional

El amor incondicional es la fase suprema del amor. Aceptando que tu pareja tiene virtudes y defectos, quieres ir hacia adelante y darle tu mano en las dificultades, y ella quiere hacer lo mismo. Llegados a este punto de madurez, amiga mía, te felicito: nada, o casi nada, os va a destruir. 

El amor lésbico puede ser muy intenso, pero es una experiencia igualmente bonita que todas nos merecemos vivir. ¿Pasaste por todas estas fases, o hay alguna por la que no? Escribe tu opinión, te leo.