Las mujeres lesbianas pueden tener distintas identidades de género, pero esto, en el movimiento tradicional, a veces crea una cierta conmoción. ¿Cómo compatibilizar estas situaciones? Quiero aportar mi granito de arena con estas reflexiones…

Mujeres lesbianas e identidades de género: cómo compatibilizar

Tradicionalmente, se ha asociado el lesbianismo a las identidades cis. Y esto tiene cierto sentido porque, aunque la disforia de género siempre ha existido, estaba más invisibilizada, si cabe, que el lesbianismo (que ya era decir).

Ahora, cuando ser lesbiana en España, se va normalizando, aparece también el debate dentro del colectivo. ¿Solo son mujeres lesbianas las mujeres cis? ¿Una mujer trans o que se considere no binaria podría ser lesbiana? Es uno de los debates que ha ido ganando peso y donde entran la biología, el feminismo y la teoría queer. 

Mi intención es hacer algunos apuntes sobre lesbianismo e identidad de género que, espero, puedan ser de utilidad para todas:

1. Mujeres lesbianas: la biología existe, pero no es una barrera infranqueable

Es indudable que los cromosomas influyen y negar eso es hacerse trampas. Por esa razón, en el deporte femenino se están incluyendo límites para aquellas personas trans que han realizado su transición pasada la pubertad. Dicho esto, ¿dejan de ser mujeres? Obviamente, no, y es muy importante tenerlo presente, porque la biología no lo es todo, siendo parte fundamental.

Es muy importante tener en cuenta esto: la autopercepción tiene que ser coherente y sostenida a lo largo del tiempo. Y, aunque los condicionamientos biológicos existen, no son infranqueables. Es perfectamente posible que una mujer trans sea lesbiana. 

2. La identidad femenina y lésbica no es un supermercado

Esto es fundamental: la teoría queer ha roto con el tradicional binarismo, sí, pero, en algunos casos, se genera confusión. Aunque es posible ser mujer lesbiana trans, esto no implica cambiar de etiqueta de un día para otro. Y, sobre todo, la libertad siempre ha conllevado responsabilidad, y esta no es una excepción. Una persona no binaria puede ser también lesbiana, sí, pero debe asumir que ser lesbiana no es lo mismo que ser queer o pansexual

Si se tiene clara esta cuestión, se evitarán ataques que, a veces, recibimos de sectores machistas, retrógrados y reaccionarios. Cada quien es libre de amar como quiera, pero con una coherencia y sabiendo que las sexualidades disidentes siempre hemos estado más escrutadas. 

3. La fluidez de género no implica frivolidad

Este es otro de los puntos clave: la fluidez no implica frivolidad. Y una mujer que se considere de género fluido podría ser lesbiana, pero siempre que se sepan diferenciar ambos conceptos. Al final, la fluidez es una autopercepción, mientras que atracción tendría una parte biológica más marcada. Ante esto, es importante que se haga pedagogía y que se entiendan los conceptos para evitar malos entendidos. 

Como puedes ver, para hablar de mujeres lesbianas e identidades de género, existe un diálogo que debemos llevar a cabo. Los nuevos tiempos nos exigen, también, nuevos desafíos, capacidad de apertura mutua y, por qué no decirlo, también de autocrítica. ¿Cómo lo ves tú? Te leo en los comentarios.