¿Sabes qué es el queerbaiting? Si nos hubieses preguntado hace unos años, te diríamos que es un concepto reservado más a series de televisión, grupos de música o celebrities que jugaban con la ambigüedad para atraer a la comunidad queer sin llegar a representar cómo es nuestra realidad. Pero ahora es algo más complejo.

Ya no gira solo alrededor de personajes ficticios que nunca llegan a tener una relación sáfica, ni de campañas publicitarias que colocan la bandera del arcoíris durante el mes de junio. Ahora llega también a creadores de contenido, plataformas digitales, marcas y hasta a la manera de consumir cultura en redes sociales.

Y es algo así como una zona gris en la que la representación real convive con el marketing de nicho y las nuevas formas de visibilidad queer. Precisamente por eso, cada vez cuesta más saber qué es queerbaiting y qué no.

El queerbaiting y no es solo un problema de la televisión

El término queerbaiting se ha utilizado durante muchos años para criticar series que insinuaban relaciones entre personajes del mismo sexo sin llegar a desarrollarlas nunca. Es decir, cuando la tensión romántica de dos mujeres servía para generar debate y conversación, pero se esfumaba a la hora de la verdad.

Sin embargo, el foco es ahora diferente en 2026. Las plataformas de streaming saben que la representación LGTBIQ+ vende cada vez más, lo que ha llevado a aumentar la presencia de lesbianas, bisexuales y queer en la ficción con cifras mucho más evidentes que hace una década.

¿Ha desaparecido el problema? Para nada. Lo que pasa es que ahora atacamos más a:

  • Narrativas superficiales.
  • Personajes construidos únicamente para cumplir una cuota.
  • Historias en las que la diversidad sexual es un elemento decorativo.

Las redes sociales han cambiado las reglas del juego

TikTok, Instagram y otras plataformas han influido mucho en este cambio. Cada vez es más normal ‘acusar’ de queerbaiting a artistas, influencers o creadores de contenido que juegan con ciertos códigos asociados al colectivo sin definirse públicamente.

Entonces… ¿Toda ambigüedad es queerbaiting? Hay voces dentro del colectivo que consideran que no.

La identidad sexual es algo muy personal, y no podemos exigir a nadie que revele su orientación para justificar determinadas expresiones de género o formas de relacionarse, porque causa una presión que no beneficia en absoluto a las personas queer.

Por eso, cada vez son más los activistas y analistas que defienden que deberíamos cargar más contra marcas y activistas comerciales que sobre personas concretas.

¿Sigue siendo útil el término queerbaiting?

Sí, aunque con matices. El término sigue siendo útil para señalar las prácticas que buscan atraer a un público LGTBIQ+ sin representación real. Nos ayuda a identificar cuándo una empresa, una producción cultural o una figura pública utiliza símbolos queer solo para promocionarse.

Sin embargo, dentro del colectivo coincidimos en que su uso indiscriminado lo vacía de significado. No podemos señalar a cualquier persona ambigua en redes sociales, porque desconocemos el trasfondo, ni señalar a cualquier amistad intensa entre mujeres por no decir que son lesbianas. Puede que no lo sean o directamente que haya otras circunstancias.