Un entorno que no te acepte es lo que peor te puede pasar, sobre todo si eres joven y has descubierto tu orientación sexual. ¿Qué hacer al respecto? Te explico algunas claves para evitar que te afecte.
Cómo contrarrestar al entorno si no te acepta
Un entorno que no te acepte puede ser muy complicado para la autoexpresión. Esto pasa, sobre todo, en una familia conservadora, pero también te lo puedes encontrar en el trabajo o en las compañeras de instituto o universidad. La buena noticia es que hay alternativas y que no estás sola. Aquí tienes alternativas:
1. Si tu entorno no te acepta, busca amistades y relaciones
Lo primero que tienes que hacer, si te falta apoyo en tu entorno, es buscarlo fuera. Te resultará complicado, lo entendemos, pero esto no significa que no debas hacerlo. Por ejemplo, puedes entrar en chats para hablar con otras personas, si tienes amigas, cultivarlas, o buscar una afición que te ayude a conocer gente. De esta forma, compensarás los malos momentos. Una de las ventajas de internet es que, si lo gestionas correctamente, tendrás una gama de posibilidades abiertas, incluso fuera de tu ciudad, para conocer gente nueva e interesante.
2. Intenta encontrar tu independencia económica
Buscar tu independencia económica es otro de los objetivos para no depender del entorno. Si, por ejemplo, eres joven y dependes de los ingresos de unos progenitores que no aceptan tu orientación sexual (y quizás no has salido del armario), esto puede resultar agobiante para ti. Por lo tanto, te recomendamos que, cuanto antes, busques formas de independencia y autosuficiencia. Puede ser un buen momento para buscar trabajo y acelerar el proceso, aunque después tengas que estudiar. Piensa que ese empoderamiento te permitirá poner límites, de los que hablaremos más adelante.
3. Pide ayuda a asociaciones y colectivos
La ayuda de asociaciones y colectivos puede ser crucial en determinadas situaciones. Aquí, asociaciones como FELGTBIQ+ cuentan con recursos de apoyo como la Línea Arcoíris. Pero, también, otras asociaciones pueden ayudarte y prestarte atención psicológica para gestionar esta situación. No estás sola y existen redes de ayuda para que puedas contrarrestar la situación. También puedes consultar en tu ayuntamiento, en los servicios de igualdad, de forma anónima, de manera que existen varias posibilidades.
4. Pon límites
Este punto depende del nivel de empoderamiento personal que tengas, pero no es menos importante. No eres ni más ni menos por ser lesbiana que los demás. Y no tienes que tolerar faltas de respeto, comentarios discriminatorios o actitudes fuera de lugar. Si tu entorno no te acepta y tienes la capacidad de decidir tu vida (y medios), pon los límites. No tienes por qué aguantar un ambiente tóxico que te haga daño. Con la madurez se van ganando espacios de empoderamiento y aprendes a decir «no».
Si el entorno no te acepta, tienes solución y posibilidades de salir del círculo vicioso, por tu salud mental. Confía en que no estás sola y que, hoy, existen numerosas ayudas para ello. ¿Te costó salir del armario? Cuéntame tu experiencia en comentarios, porque puede ayudar.
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