Respetar los espacios en las relaciones personales es fundamental para que estas funcionen y tengan futuro. Lo que sucede es que nosotras, a veces, por nuestra experiencia podemos ser más intensas de lo habitual. Por eso, creo que está bien reflexionar acerca de sus beneficios, tanto para relaciones de amistad como de pareja. 

Respetar espacios: por qué es tan importante para que las relaciones funcionen

Cada persona tiene sus ritmos y algunas mujeres necesitan más espacio y otras son más intensas. ¿Qué sucede si esto no se respeta? Que la otra parte se puede colapsar, agobiar o, simplemente, no puede procesar lo que piensa y lo que siente. Y esto es fundamental en todo tipo de relación personal.

Ojo, esto vale tanto para las amistades como para las parejas. Y, si bien con los años es algo que se va trabajando, también es cierto que, si hemos pertenecido a un colectivo perseguido o estigmatizado, es más común que busquemos validación, sobre todo en las etapas inmediatamente posteriores a la salida del armario. Por eso, hay que hacer hincapié en que respetar los espacios no equivale a abandono. Al final las relaciones personales con un exceso de presencia no deseada son poco saludables; de ahí que sea bueno tener en cuenta los ámbitos personales. 

Tener presente este punto es fundamental para que una relación no acabe en distanciamiento porque una se queme. Y, aunque se trabaja mediante el aprendizaje, sí hay cosas que se pueden hacer al respecto. 

Tips para respetar los espacios en las relaciones personales

Los espacios en las relaciones personales se pueden respetar teniendo en cuenta algunas pautas básicas. Estas son las más importantes para no equivocarte y preservar el vínculo:

Conoce bien a la persona

El conocimiento paulatino te permite saber cuáles son los ritmos de la otra persona. Hay quien necesita unos días, después de un encuentro importante, para procesar la información. Y no pasa nada, simplemente es así. Sin embargo, todo esto está dentro de unos límites, porque hay que diferenciar espacio propio de desapego. La virtud, en estos casos, está en el término medio. 

Practica la escucha activa

La escucha activa es fundamental cuando hay dudas. Los malos entendidos son letales en cualquier vínculo personal, y esta no es una excepción. Si la otra persona necesita espacio personal y quiere explicártelo, escucha. La asertividad, en este caso, es mucho más beneficiosa que los silencios que se pueden interpretar. Y, probablemente, el vínculo se reforzará y no perderéis tiempo. 

Evita ser invasiva

A veces, hay señales indirectas que nos indican si podemos ser más o menos invasivas. Nota si ella tiene ganas de hablar más, o su lenguaje no verbal. Todos estos inputs pueden servirte para retirarte en un momento dado. Y esto no significa que ella no quiera hablar, sino que es ese no es el momento. Poco a poco, y con el conocimiento personal, se reducirán los malos entendidos. 

Respetar espacios personales es el primer paso para que los vínculos sean buenos. Cada cual, en su categoría, pero es un síntoma de madurez afectiva. ¿Qué opinión tienes? Déjamela en los comentarios…