La indefinición en las relaciones personales es generalizada, pero cuando hablamos de amistades o romances lésbicos, puede ser más peligrosa. Aquí pongo algunos ejemplos. 

La indefinición en las relaciones: cómo no quedarse siempre en la friedzone (si tú no quieres)

La friendzone está denostada con razón, porque es el paso intermedio entre el que no hay concreción sentimental y, en cambio, sí una demanda de reciprocidad emocional. Tiene un problema importante porque implica asimetría: hay una parte que quiere más que la otra, pero la otra puede mantener la relación dentro de una zona de confort. Por eso, es fundamental romper con esa indefinición y actuar desde la inteligencia, de ahí que te dé los siguientes consejos:

1. Habla con claridad de la situación

Lo primero es que, si se ha llegado a esta situación, es que algo no se ha hecho bien. Y toca, obviamente, darle una vuelta y buscar solución para que no se eternice en el tiempo. Para ello, en un determinado momento te tocará verbalizar aquello que no haya salido a la luz. Es muy importante que se hable con claridad de la situación para que no haya problemas. Esta definición supondrá confrontar con el riesgo del rechazo, sí, pero es más saludable a medio y largo plazo.

2. No regales atención no correspondida

Este es un punto muy importante: no hay que regalar atención si no es correspondida. A veces, se confunde generosidad con falta de amor propio. La friendzone desgasta, entre otras cosas, porque los acuerdos implícitos suponen que una parte da más de lo que recibe. Llegados a un determinado punto, toca parar, aunque eso pueda tener un coste indirecto. Es importante marcar los límites porque esto te ayudará, y mucho, a gestionar la situación lo mejor que puedas. 

3. Si no ves definición en un tiempo, corta

A veces, la otra parte te puede pedir un tiempo, y eso tendría sentido… siempre que no se eternice y que no sea una excusa para no definirse. Si, por el contrario, es una estratagema, corresponde cortar para evitar un mayor desgaste emocional. Puede ser doloroso, pero es la medida más madura que puedes tomar. La realidad es que, con el tiempo, debería haber bastante espacio para que se tomaran decisiones concluyentes. De lo contrario, estás regalando, una vez más, atención y energía que la otra parte no merece. 

4. Aplica el contacto cero si no hay solución

Finalmente, si la situación no tiene solución, ya sea por rechazo o porque te da largas, toca aplicar el contacto cero. Como ya he contado otras veces, se diferencia del ghosting porque es una decisión consciente para tomar la distancia necesaria. Al principio puede ser doloroso, pero a medio y largo plazo te compensará. Piensa que esta es una forma de desintoxicarse, y puedes, si lo consideras necesario, anunciar que lo vas a hacer, no pasa nada. 

La indefinición en las relaciones cuando una persona quiere más puede hacer mucho daño. Por eso, es imprescindible dar el paso, dar el tiempo necesario y cortar si no hay evolución. Tu salud mental te lo agradecerá.