Estamos en una de las semanas más especiales e importantes del año para las lesbianas, y no te mereces disfrutar menos si este va a ser tu primer Orgullo. Bien porque por fin seas mayor de edad, porque acabes de salir del armario, no tuvieras amigas dentro del colectivo con las que acudir o cualquier otra razón.

Todas hemos tenido una primera vez en el Orgullo, ya sea dentro de nuestro barrio y en nuestro lugar seguro o en una gran ciudad, como Madrid, Barcelona o Málaga. Y es normal que sientas una mezcla de ilusión, nervios, ganas de conocer gente, miedo a sentirte fuera de lugar y hasta que dudes si realmente es tu sitio o encajas.

Si te hace sentir mejor, piensa que hay muchas lesbianas que este año van a vivir también su primer Orgullo y que se sienten igual que tú. Por eso, te contamos algunas de las cosas que a nosotras nos hubiera gustado saber antes de vivir la experiencia por primera vez.

No tienes que ser extrovertida para disfrutarlo

Las lesbianas introvertidas o menos sociables también tienen derecho a vivir el Orgullo a su manera, incluso las que en su día a día mantienen un perfil más discreto. Sí, el Orgullo es una fiesta, pero no hace falta que te pases el día bailando, socializando o conociendo gente nueva todo el tiempo si eso no va contigo.

Puedes ir sola, con una amiga, con tu pareja o con un grupo de mujeres de alguna asociación o comunidad. Nadie te va a exigir que participes en nada. De hecho, muchas lesbianas disfrutan paseando, viendo el ambiente o asistiendo a charlas, conciertos o encuentros.

Además, lo más bonito del Orgullo es que, por primera vez para muchas de nosotras, desaparece la sensación de ser la única lesbiana en determinados espacios. No hace falta llamar la atención para sentir que formas parte de la comunidad.

Es normal sentir que no encajas al principio

Todas conocemos esa sensación de llegar a un lugar nuevo y que parezca que todo el mundo se conoce menos tú. Es normal que en tu primer Orgullo tengas la sensación de que las demás están más seguras de sí mismas, más sueltas o más integradas en la comunidad. Pero ya te adelantamos que suele ser una percepción más bien engañosa.

Las que llevamos años yendo al Orgullo recordamos perfectamente cómo fue nuestra primera vez: con dudas, inseguridades, miedo a no ser ‘lo suficientemente lesbianas’… Esa presión que de vez en cuando, aunque tengamos años de experiencia, aparece dentro y fuera del colectivo.

Recuerda que no hay una forma correcta de ser lesbiana. Que no importa cómo vistas, cómo hables, si acabas de salir del armario o todavía estás descubriendo tu identidad. El Orgullo también es para ti.

Vas a encontrar mucho más que fiesta

Aunque el Orgullo tiene un ambiente festivo y hay espacio para la fiesta, la celebración y los conciertos, también debería descubrir la parte más política y reivindicativa.

Por ejemplo, a través de las asociaciones, colectivos, grupos deportivos, proyectos culturales y espacios de apoyo que trabajan durante todo el año. Para muchas de nosotras, el primer Orgullo suele ser una puerta de entrada a hacer nuevas amigas, a construir redes de apoyo e incluso a apuntarnos a actividades para compartir vida con otras mujeres lesbianas. Y quién sabe si terminas ligando o hablando por primera vez con tu crush.

Si el ambiente en algunos momentos te resulta intenso, busca otro tipo de actividades. Fuera de las grandes ciudades, hay ciudades, barrios y asociaciones que organizan encuentros más tranquilos, como mesas redondas, exposiciones o eventos para mujeres LGTBIQ+.