Los celos son una emoción mucho más común de lo que creemos y de lo que nos gustaría reconocer. También en las relaciones entre mujeres. Aunque tengas una relación sana y basada en la confianza, es cierto que a todas en algún momento nos puede despertar inseguridades que nuestra chica tenga una amiga con la que pasa mucho tiempo, comparte secretos o hace planes.

Si algo sabemos nosotras es que ser lesbianas no significa que nos gusten todas las chicas del mundo. Y que podemos tener amigas sin querer liarnos con ellas. Sentir celos no es malo en sí mismo, pues aquí lo importante es cómo gestionas esa emoción para que no afecte a tu relación.

Los celos no siempre hablan de la otra persona

Todas hemos cometido el error de poner el foco en la amiga de nuestra chica cuando sentimos celos. Analizamos los mensajes que envía, cuánto tiempo pasan juntas, si notamos alguna complicidad especial… Sin embargo, la mayoría de las veces eso dice mucho más de nuestras propias inseguridades y muy poco de lo que realmente está pasando.

Tenemos miedo a que nos sustituyan, a sentir que no somos suficientes o nos preocupa perder el vínculo en el que tanto hemos trabajado.

Puede que no seas capaz de borrar los celos de la noche a la mañana, pero te proponemos que hagas un ejercicio e intentes identificar qué hay detrás de estos pensamientos. A veces, una mala experiencia en el pasado, alguna inseguridad física…

Es cierto que otras veces hay señales de alerta (con razón) que no debemos ignorar. Ni nuestra chica tiene que hacernos creer que somos unas celosas o estamos locas. No ignores comportamientos que sean poco respetuosos, pero tampoco saques conclusiones antes de tiempo.

Ser lesbiana no significa que nos atraigan todas las mujeres

Igual que a una mujer hetero no le atraen todos los hombres, a nosotras tampoco nos gustan todas las mujeres. Es una obviedad, pero sigue siendo un prejuicio contra el que seguimos lidiando, a veces incluso dentro del colectivo.

En ocasiones, los celos vienen también de ahí. De la idea de que cualquier mujer cercana a nuestra pareja puede convertirse automáticamente en un lío o en algo más. Así que no, las lesbianas no nos enamoramos de cualquier mujer con la que compartimos una amistad.

Las amistades entre mujeres lesbianas existen y pueden ser igual de fuertes y sanas que en una relación entre dos mujeres hetero, sin que haya tensión romántica ni sexual.

Cómo gestionar los celos de forma sana

El verano es una época que suele disparar los celos y las inseguridades, porque hacemos más planes al aire libre (vacaciones, festivales, viajes, escapadas con amigas, el Pride, terrazas…). Así que también es una buena oportunidad para trabajar tus celos, identificar de dónde vienen y ponerles remedio.

Estos son nuestros consejos para hacerlo:

  • No van a desaparecer porque alguien nos diga que ‘no tenemos motivos’. Los gestionas cuando aprendes a reconocerlos y no dejas que dirijan nuestras decisiones.
  • Habla desde lo que sientes y no desde la acusación. No es lo mismo decir «me siento insegura cuando tienes este comportamiento y quiero hablarlo» que hacer un interrogatorio o presuponer cosas que no sabes.
  • Ten tu propia vida, conserva amistades, hobbies y mantén tu propio espacio para que tu seguridad emocional no dependa solo de tu pareja.