¿Vas a viajar en los próximos meses a Ámsterdam? La ciudad de Países Bajos es conocida por los canales, museos, bicicletas o por sus coffeeshops, pero hay un monumento que tienes que visitar si eres lesbiana, perteneces al colectivo o simplemente te interesa la historia LGTBIQ+.

Hablamos del Homomonument, un espacio de memoria, reivindicación y encuentro para la comunidad LGTBIQ+ en Ámsterdam. Está situado junto al canal Keizersgracht, a pocos metros de la Westerkerk y de la Casa de Ana Frank, y es uno de los símbolos más importantes de la historia queer en Europa.

El primer monumento del mundo dedicado a las personas perseguidas por su orientación sexual

El Homomonument, inaugurado el 5 de septiembre de 1987, fue el primer monumento del mundo dedicado a recordar a las personas homosexuales perseguidas por su orientación sexual. La iniciativa la tuvieron los activistas neerlandeses varios años antes, que pidieron un lugar para reconocer esa parte de la historia silenciada y ocultada.

El detonante inicial fue el recuerdo de las víctimas del nazismo, pero su significado es mucho más amplio. También homenajea a todas las personas perseguidas por ser lesbianas, gays, bisexuales o queer en distintas épocas y lugares del mundo.

El Homomonument está cargado de simbolismo

A priori, y si no conoces la historia del Homomonument, puede parecer sencillo, pero cada uno de los elementos que componen este monumento tiene un significado muy concreto.

El Homomonument lo forman tres grandes triángulos de granito rosa que, unidos, crean un triángulo mayor de 36 metros por cada lado. ¿Y por qué un triángulo rosa? Durante el régimen nazi, los hombres homosexuales llevaban un triángulo rosa cosido a la ropa para ser identificados en los campos de concentración.

Y como ha ocurrido con otros símbolos, el colectivo cogió lo que un día nos señalaba y le dio la vuelta para convertirlo en un símbolo de resistencia y de orgullo.

Los tres vértices del monumento representan el pasado, el presente y el futuro. Uno apunta hacia la casa de Ana Frank, como un recuerdo de la presentación; otro mira hacia la sede de la organización LGTBIQ+ COC Nederland, una de las más antiguas del mundo; y el tercero se abre hacia el centro de la plaza para simbolizar un futuro de libertad.

En uno de los triángulos se puede leer un verso del poeta judío y homosexual Jacob Israël de Haan: «Naar vriendschap zulk een mateloos verlangen», que se traduce como «Un deseo infinito de amistad».

Qué representa Homomonument para la comunidad LGTBIQ+

Casi 40 años después de su inauguración, el Homomonument es un lugar ‘vivo’ que cada año acoge actos de recuerdo durante el Día de la Liberación de los Países Bajos, ceremonias en memoria de las víctimas de la homofobia y la transfobia, concentraciones y actividades relacionadas con el Orgullo de Ámsterdam.

En el Homomonument también se sientan muchas personas a leer o charlar, y ahí está precisamente su esencia. No es ningún monumento ‘encerrado’ detrás de una valla, sino que es un espacio totalmente abierto e integrado en la ciudad de Ámsterdam.