Las lesbianas somos cada vez más en lo público, y eso es bueno porque lo que hacemos es salir a la luz. Pero está bien que diferenciemos entre la autoidentificación y el hecho. El fenómeno queer, sin duda, está influyendo y nosotras no podemos obviarlo.
Las lesbianas como autoidentificadas como tales
Hay que señalar que las cifras de personas que se autoidentifican como lesbianas en España son de las más altas del mundo. Y esto aumenta sustancialmente con la generación Z. Sin embargo, cuando hablamos de orientaciones sexuales no heteronormativas, hemos de señalar que el número de bisexuales está creciendo entre los más jóvenes. Concretamente, hasta el 23,6 % de las personas Z se consideran bisexuales, cifra que va reduciéndose en generaciones más jóvenes.
¿Significa esto que haya menos lesbianas que antes? En absoluto. De hecho, entre el 1 y el 2 % de las mujeres españolas se declaran como lesbianas, como base de su identificación. Pero la realidad es que hay muchas más mujeres que tienen un patrón de relación psicoafectiva no convencional. A veces, no lo dicen por miedo a agresiones o acoso; otras, simplemente, porque no lo quieren decir, y esto es algo cada vez más común, también en generaciones jóvenes, de ahí que el número de bisexuales declaradas crezca. Esto es algo que vale la pena tener en cuenta.
La visibilidad lésbica es un punto importante, pero, sin renunciar a nuestra identidad, sí es verdad que existen otras formas de amar para mujeres no heteronormativas. Por eso, para hablar del lesbianismo en España, tenemos que ir más allá de lo que nos dicen las encuestas, toca hablar, también, de los hechos y de lo que significa para nosotras esta forma de vivir la sexualidad.
Las relaciones lésbicas: hecho y cifras
Lo justo, cuando hablamos de relaciones lésbicas, es que no incluyamos solo a las personas que se consideran estrictamente lesbianas. No se trata solo considerarse lesbiana, sino también queer o bisexual. Y es perfectamente posible que haya relaciones de pareja entre una mujer lesbiana y otra bisexual o queer.
Por lo tanto, al analizar el fenómeno del lesbianismo, hablaremos, también, de las personas que no tienen una sexualidad heteronormativa, pero que pueden tener relaciones sexuales y afectivas con nosotras. Ahí, algún dato te podemos dar: la mayoría de las personas del mismo sexo que se casan ya son mujeres. Hubo un total de 172.430 matrimonios en España, de los cuales 3.607 son entre mujeres, un 2,09 %, un aumento sustancial los últimos años.
Las parejas lésbicas han existido siempre, pero hay una cuestión de visibilidad que se está ganando. No solo en el día a día, sino en referentes deportivos, artísticos e, incluso, políticos. Por eso, hemos de tener una visión más abierta del fenómeno, que trasciende los marcos tradicionales. La teoría queer está ahí, y hemos de convivir con ella porque es una realidad.
Las lesbianas somos no solo una definición, sino también un hecho social que cada vez tiene más visibilidad. Y, aunque hay mucho camino por recorrer, vamos hacia adelante. ¿Crees que algunos aspectos se tienen que definir mejor? Dime tu opinión en comentarios.
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