Las relaciones entre neurodivergentes lesbianas son perfectamente posibles, y pueden ser satisfactorias. Hay un trabajo que hacer, pero no tienes por qué renunciar a ser feliz. En este artículo, te explico cómo hacerlo posible.
Relaciones entre neurodivergentes, tips para gestionarlas
Las personas neurodivergentes son aquellas cuyo cerebro funciona de forma distinta a lo común, denominado neurotípico. Es fundamental dejar atrás prejuicios, porque dos personas neurodivergentes pueden ser felices y mantener una relación de pareja satisfactoria. En el caso de las lesbianas, lo tenemos más complicado porque los estudios señalan que solemos tener más problemas de salud mental. Estos son los puntos que debes tener en cuenta si vas a empezar una relación y sois neurodivergentes:
1. Relaciones entre neurodivergentes: respetar los espacios individuales
Las personas neurodivergentes tienen ritmos propios y necesitan espacios individuales, en mayor medida que las personas neurotípicas. Si dos personas neurodivergentes mantienen una relación de pareja, es bueno tener claro que ambas partes necesitarán espacios individuales, soledad, y eso no es malo. Al contrario, si ambas personas se entienden, pueden generar un vínculo fuerte y facilitar esto.
2. Comunicación clara y honesta
Esto es relevante en todas las personas que mantienen relaciones de pareja o amistas, pero mucho más en la neurodivergencia. Hablar de forma abierta y honesta os puede ayudar, a ambas, a ayudaros y comprenderos. La idea, al final, es que, cuando hay algún problema, se pueda solucionar cuanto antes. La comunicación es un elemento que os tiene que ayudar a que la relación vaya a mejor.
3. Cuidado de la relación
El cuidado de la relación, cuando son personas neurodivergentes, tiene que ser más frecuente. Ver qué cuestiones no funcionan correctamente y cómo buscarles solución. Esto va relacionado íntimamente con la comunicación, pero esta tiene que ser asertiva y práctica. Así, las posibilidades de éxito, son mayores. Pensemos en que las relaciones de amistad o pareja son como un jardín al que hay que cuidar de vez en cuando para que las flores no se marchiten.
4. Establecimiento de límites claros
Establecer límites claros es imprescindible si quieres tener vínculos personales sanos. Aquí con mucha más razón, si cabe. Cada una tiene que respetar los ritmos de la otra, sí, pero también aquello que no les gusta. Los límites son saludables, y aquí mucho más que en otros casos. La tendencia a la susceptibilidad puede ser mayor, así que no está de más que, desde el principio, se sepa cuáles son los límites de cada una.
5. Apertura de relaciones más amplias
Cuando hay relaciones entre personas neurodivergentes, conviene que cada una tenga espacios de relación alternativos. Las amistades pueden ayudar, mucho, a que una persona no se sienta emocionalmente dependiente de la otra. Por eso, es un punto al que debemos dar especial atención. Precisamente, evitar el aislamiento y que no se viva la relación como algo exclusivo puede ayudar mucho en este sentido.
Las relaciones entre neurodivergentes son posibles y pueden ser plenamente satisfactorias. Y, sí, si somos lesbianas, hemos tenido que sufrir situaciones más complicadas. Esto, en cambio, puede unir y generar vínculos más sanos. ¿Tú qué piensas?
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