Las amistades a distancia son un tipo de vínculo que puede ser muy poderoso, en especial para nosotras, porque sortea distancias y condicionamientos. Te digo qué debes saber para disfrutarlas a tope.
Amistades a distancia: qué debes saber para disfrutarlas
Las amistades a distancia suelen hacerse a través de internet, ya sea en redes sociales o en apps específicas. Ojo, y esto es muy importante, hablo de vínculos de amistad, no de relaciones de pareja o sexo casual. ¿Puede derivar algo a otro punto? Sí, pero aquí se trata de hablar únicamente de cómo son las amistades. Aquí te doy algunos tips para que funcionen mejor:
No hay que mentir…
Esto lo digo siempre, pero no está de más que lo recuerde. En una relación se puede omitir información que no te apetezca dar, pero no mentir. ¿Por qué lo digo? Porque generar confianza es muy difícil a distancia, necesitas tiempo y una mentira puede echar al traste todo un trabajo. También te lo digo, la otra parte ha de ser igualmente sincera y respetar tu espacio. Si es así, ambas estaréis cómodas.
La construcción de la confianza en las relaciones es un proceso paulatino. Y no mentir es la principal piedra de toque para evitar problemas en el futuro. Por eso, no está de más empezar con esta base.
La disponibilidad no tiene que ser total
En la amistad, en la pareja o en la familia, la disponibilidad no tiene que ser total en todo momento. ¿Por qué? Porque todas tenemos un límite y esto puede resultar agotador. La amistad exige compromiso a veces, sí, pero también flexibilidad para que no se convierta en un espacio opresivo. A veces, lo psicológico es más complicado, todavía, en las relaciones, así que conviene que, en este vínculo, no sea así.
Aquí tenemos otro problema, y son las exigencias que tengamos en la otra parte. Hay que estar atentas para ver si hay algún comportamiento obsesivo que sea una red flag.
Transparencia en los sentimientos
La transparencia en los sentimientos es otro de los elementos que tenéis que tratar, y mucho. Piensa que, en las relaciones virtuales, la distancia puede funcionar como distorsionador. Por eso, si tú estás sintiendo algo distinto, o ella, es importante que lo habléis en su momento. Así, os ahorraréis dramas o situaciones incómodas. Es verdad que hacerlo exige un esfuerzo mayor que en otros casos, pero, si la relación vale la pena, toca.
Si podéis, desvirtualizaos
Vale, ya sé que no siempre es posible desvirtualizarse. Pero, definitivamente, y llegados a un cierto punto, os irá bien hacerlo. No en vano, veros y hablar en vivo y cara a cara es siempre algo positivo. Además, el paso de desvirtualizarse implica, también, una confianza mutua mayor, así que puede ser un momento agradable.
Eso sí, la desvirtualización tiene que ser cuando ambas tengáis ganas de hacerlo. Desconfía de cualquier presión al respecto, porque no es recomendable.
Las amistades a distancia son una opción para ganar libertad de expresión, encontrar espacios seguros y enriquecer nuestra vida afectiva. ¿Cuál ha sido tu experiencia en este ámbito? ¿Ha valido la pena? Te leo en comentarios.
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