El poliamor, los encuentros casuales y las relaciones abiertas en las lesbianas son alternativas, igual que en los vínculos heterosexuales, a las relaciones tradicionales monógamas. Aquí las defino y te explico qué debes tener en cuenta en cada caso. 

Poliamor, encuentros casuales y relaciones abiertas en lesbianas: definición y diferencias

Cuando hablamos de poliamor, encuentros casuales y relaciones abiertas, hablamos de vínculos distintos. ¿Por qué? Porque entran en el concepto de no exclusividad entre dos personas. No obstante, esto no significa que no existan intereses emocionales o afinidad. Como esto se puede liar algo, mejor que te diga las principales diferencias

Poliamor y otras relaciones: grado de compromiso

En el poliamor y las relaciones abiertas, se presupone un nivel de compromiso estable entre dos personas, más allá de que puedan entrar otras. Por ejemplo, en una relación poliamorosa, existe una pareja principal y una o dos mujeres pueden tener otras parejas o encuentros causales. En una relación abierta, hablaríamos de una pareja con encuentros causales esporádicos. Y, en las relaciones casuales, en principio, no hay un compromiso afectivo con la otra parte (a veces son espontáneas). 

Ahora bien, toca relativizar: un encuentro casual podría convertirse, con el tiempo, en una relación de pareja. Y esta relación puede, o no, ser abierta, puede, o no, ser poliamorosa. Por lo tanto, a veces hay un elemento de progresividad. Todo esto hace que las relaciones más banales puedan acabar siendo de calado. 

Jerarquización de los vínculos sentimentales

La jerarquización es otro de los puntos que diferencian los vínculos. Por ejemplo, en las relaciones casuales, no existiría ningún tipo de jerarquización, en principio. En cambio, tanto en el poliamor como en las relaciones abiertas, sí se suelen establecer jerarquías: una pareja principal y otras parejas o encuentros secundarios. Aquí, la gestión emocional se convierte en un tema clave para mantener la salud de los vínculos y que estos no se degraden. 

Precisamente, la jerarquización es uno de los elementos clave. Si no existiesen jerarquías, no habría vínculos sentimentales y este artículo no tendría sentido. Por eso, tener claros los ámbitos es vital. 

Acuerdos establecidos entre las partes

La capacidad, o no, de establecer acuerdos, es otra de las características diferenciales de los vínculos. En un encuentro casual, como es espontáneo, en principio el único acuerdo tiene que ver con las condiciones del mismo y las prácticas aceptadas. Las relaciones abiertas sí exigen un acuerdo previo, precisamente, sobre la posibilidad, o no, de abrir la relación. Y, finalmente, en el poliamor también hay un acuerdo, más complejo a veces, porque aceptaría varias relaciones sentimentales, no solo sexuales.

Eso sí, los acuerdos se pueden renovar. A diferencia de un matrimonio donde, salvo que se hagan capitulaciones, los cambios son muy raros, aquí sí se pueden establecer alternativas. Es bueno tenerlo claro para que, de esta manera, no tengas problemas a medio y largo plazo. 

El poliamor, las relaciones casuales y las relaciones abiertas son nuevas realidades, o realidades ya existentes que hoy están tomando visibilidad. ¿Te has visto en alguna de estas situaciones? ¡Déjame tu opinión en los comentarios!