Quiero dejar muy claro que yo, aquí, no voy a hacer de moralista (faltaría más), pero hablar de los riesgos del poliamor si tú no eres poliamorosa no está de más. Así que, aquí, te hago una lista para que te lo pienses dos o tres veces si no lo tienes claro.
Riesgos del poliamor si no eres poliamorosa
El poliamor, si es consensuado, exige madurez y gestión emocional. Y eso se puede conseguir, pero no todas estamos dispuestas o nos apetece meternos ahí por varias razones. Si no lo tienes claro, antes de abrir tu relación o iniciar relaciones poliamorosas, es mejor que tengas en cuenta estos puntos:
1. Celos
Los celos van a surgir en algún momento, sobre todo si hay una jerarquización en las relaciones. Las emociones están ahí y saber si eres capaz de gestionarlos o comunicarlos con tu pareja principal es sumamente importante. Y, además, a veces se pueden generar dinámicas competitivas entre las parejas si los límites no han quedado claramente marcados.
2. Autocuestionamiento
Insisto, e insistiré siempre, en que el poliamor tiene que ser libre y consensuado. Esto implica que tú no te sientas presionada ante la propuesta ni creas que eres menos abierta por decir «no». Desgraciadamente, a veces, por esa vía, puede haber un intento de manipulación emocional.
En todos los colectivos hay personas tóxicas, y en el nuestro también. El riesgo es que te dejes llevar por una ola sin tenerlo muy claro después y que, aunque tu interior te diga «no», tú quieras seguir allí por no contradecir. Esto puede ser más complicado, si cabe, si tú eres lesbiana pero la otra pareja no lo es y puede estar con hombres.
3. Pérdida de la intimidad
La sensación de pérdida de la intimidad puede ser otro de los problemas del poliamor. Quien tenga una idea de pareja monógama, puede vivir la sensación de que, aquí, con más personas, esto se pierde. Sobre todo, porque la intimidad no es solo física, también es psicológica y emocional.
4. ETS
Es imprescindible decir que poliamor y promiscuidad no son sinónimos. Pero sí es verdad que, para iniciar una relación poliamorosa, hay que tener claro quiénes son las personas que van a estar. Y, por supuesto, no bajar la guardia en el cuidado de la salud sexual. Si no se entra de forma consciente, la probabilidad de contraer ETS aumenta.
5. Trastornos psicológicos
Los trastornos psicológicos son otro de los problemas posibles, en quien no pueda gestionar el estrés que a veces aparecerá. Obviamente, esta no será la única causa, sino un detonante, pero, ante la duda, es mejor planteárselo.
6. Dependencia emocional
La dependencia emocional es otro de los riesgos que existen si no se afrontan las relaciones poliamorosas desde la consciencia. Pueden iniciarse juegos de poder peligrosos por la competencia entre varias parejas, como he comentado antes. Si empieza esta dinámica, es posible que una de las partes, la que se siente más débil, experimente dependencia emocional.
Los riesgos del poliamor son numerosos si no hay consciencia, de ahí que sea mejor, a veces, pensárselo. ¿Tú has vivido esa experiencia? Dime cómo te fue en comentarios.
Ningún Comentario