A veces, una persona puede tener desinterés por el sexo, y esto no significa en absoluto que sea asexual. ¿Qué puedes hacer si durante un tiempo no te apetece? Lo analizo en este artículo.
«No me apetece tener sexo», ¿cómo gestionarlo?
La vida tiene periodos, etapas y, dentro de estas etapas, épocas de mayor o menor deseo. Obviamente, la libido no está igual con 20 años que con 50, y no pasa nada porque haya menos interés. Ahora bien, lo que puede suceder es que haya algún momento en el que, por alguna razón, no sientas deseo, y que esto se prolongue durante varios meses. Si esto pasa y, aparentemente, no hay motivo, es momento de afrontarlo (sobre todo si estás en pareja). Veamos cómo se puede enfocar:
1. Pregúntate si algo no funciona en ti en el sexo
Lo primero que hay que preguntarse es si hay algo que no funciona en ti. ¿Has perdido el deseo por el estrés o porque estás en un momento vital bajo? ¿Has tenido algún problema de salud o tomas alguna medicación que baja el deseo? Es muy importante, antes de buscar explicaciones afuera, ver si de puertas hacia adentro está todo bien. Si la respuesta es que sí, toca mirar hacia afuera.
2. Comprueba si hay algo que no funciona en tu pareja
Una vez que hayas comprobado en ti, puedes comprobar en tu pareja. Y, aquí, las razones pueden ser mutuas: que la veas preocupada, que la relación no pase por su mejor momento, que su aspecto físico haya cambiado. Lo normal, si no te llevas bien con tu pareja, es que no te quieras acostar con ella. Aunque el amor puede mucho, si hay disfunciones en la otra persona, puedes sentir menos atracción. Por lo tanto, es un punto que no puedes desdeñar en ningún caso.
3. Diálogo y claridad mutua
Hay que hablar de lo que pasa porque, de lo que no se habla, no existe. Si vuestra sexualidad va desacoplada o si hay problemas en la cama, se tiene que hablar. Sobre todo, porque, de lo contrario, se pueden dar situaciones poco deseables, malos entendidos y, en definitiva, problemas en la relación. Evitar los problemas trae problemas a largo plazo. Y la falta de comunicación puede tener que ver, y mucho, con la falta de ganas de tener sexo.
4. Si lo necesitáis, pedid ayuda
Y, finalmente, es posible que alguna de vosotras, o las dos, necesitéis ayuda profesional. Hay psicólogas o sexólogas que pueden dar claves para que vuestra vida íntima mejore. A veces el problema es de una persona, mientras que, en otras, es de las dos. No hay que descartar esta posibilidad siempre que pueda ayudar, porque la salud sexual es también salud.
Hablar de sexo, y de la falta de ganas, se tiene que normalizar porque esto afecta en la vida personal y de los vínculos afectivos. ¿Has pasado por alguna etapa con falta de deseo? Estos temas son importantes, de ahí que sea bueno pedir ayuda y, sobre todo, no esconderlos. Te animo a que consultes a una especialista si necesitas ayuda.
Ningún Comentario