Las relaciones lésbicas a distancia se pueden mantener si hay ganas y voluntad. Sé que a veces es difícil, pero pueden compensar. Te cuento algunos tips para conseguirlo. 

Consejos para mantener relaciones lésbicas a distancia si valen la pena

El contexto es muy importante, porque no tiene la misma significación una pareja estable que tiene que separarse durante un tiempo por razones laborales que una relación de amistad donde nunca ha habido contacto presencial ni físico. Las situaciones son distintas, y la forma de gestionar los vínculos, también. De todas maneras, para que compense, sí se pueden tomar algunas medidas. Se dice que el amor es una planta que hay que cuidar cada día, y mucho más cuando es a distancia. Veamos:

1. Hablad claramente de vuestras expectativas

Hay un dicho popular que señala que «la distancia es el olvido». Si estáis dispuestas a sostener la relación a distancia, debéis tener muy claro ambas lo que queréis, y hablarlo. Y no te voy a mentir: esta situación, si la pareja es estable, solo es sostenible a corto y medio plazo. Por lo tanto, vale la pena que os paréis, habléis y marquéis objetivos. 

Otra cosa: a veces es mejor cortar si alguna de las dos no está dispuesta a llegar a cierto punto. La responsabilidad emocional es central siempre, pero más si cabe en este contexto. 

2. Buscad la cercanía física cuando sea posible

La cercanía física es un punto esencial, porque puede alimentar la relación en los momentos difíciles. Pactad que, de vez en cuando, una de las dos puede viajar para veros. Quizás sea un día o un fin de semana, pero disfrutaréis de ese tiempo juntas y la llama de la relación no se apagará. No siempre es posible, pero si lo es, se debe intentar. 

Cuando hablamos de cercanía física no posible, existe la opción de la relación abierta. Ahora bien, si lo que buscas es eso, tiene que quedar muy claro antes de nada y ver si lo podéis gestionar bien en lo emocional. 

3. Sed honestas en el día a día

La honestidad es imprescindible, sobre todo cuando no está el asidero de la presencialidad física. Que no haya secretos o cuestiones que no se puedan aclarar. Recuerda que, a veces, el sentir que alguien está contigo físicamente es suficiente para sentir seguridad. Aquí, esta seguridad desaparece, así que la honestidad se convierte en una necesidad. 

4. Haced cosas juntas

El vínculo se alimenta con las experiencias compartidas. Por eso, hacer cosas juntas no es, en absoluto, una anécdota, sino que es un síntoma de vitalidad de vuestra relación. ¿A distancia se puede? Claro que sí: ver películas, jugar online u otras opciones. Todo ello, en definitiva, redunda en una experiencia mejor y en que no se pierde la intimidad. 

5. No perdáis la complicidad

La complicidad es la clave de toda relación. ¿Y en qué consiste? En que os contéis las cosas antes que a nadie porque confiáis. Esta es la clave de un vínculo vivo y, mientras siga, no habrá ningún problema. Al fin y al cabo, una pareja es una compañera para los momentos buenos y malos, pero siempre ahí. 

Las relaciones lésbicas a distancia implican nuevos desafíos, pero no por eso son imposibles de mantener. ¿Cuál es tu opinión al respecto? Déjamela en comentarios.