La amistad genera desacuerdos en ocasiones. Y, como ya sabes, nosotras los solemos vivir con más intensidad, sobre todo si es entre personas del colectivo. ¿Cómo gestionar estas situaciones? Que no cunda el pánico, aquí te doy unos tips prácticos para navegar en estas aguas.
Tips para gestionar la amistad y los desacuerdos entre nosotras
La amistad genera desacuerdos y, a veces, no sabemos cómo actuar, sean amigas lesbianas o heteros. El conflicto puede ser una oportunidad, pero cuando es gente que nos importa realmente, resulta más difícil. Por eso, te recomiendo que actúes cuanto antes y que no dejes que la situación se pudra, porque es peor. En tu lugar, siempre que pueda, seguiría estos pasos con tu amiga:
1. Pon encima de la mesa la situación
Lo que no se habla no existe y no puedes esperar que tu amiga tenga superpoderes para saber qué te ronda por la cabeza. Bueno, sí, a veces es necesario, pero, para salir de dudas, si ves que hay un conflicto, se debe plantear. Es obvio que, si la persona te importa, es mejor poner las cartas encima de la mesa que ocultar el problema.
2. Conoce de antemano vuestros límites
Conocer de antemano vuestros límites es de gran utilidad. Si sabes que tu amiga no va a ceder o que no pasa por determinada situación, mejor no perder el tiempo. Ahora bien, lo mismo puedes aplicar para ti. Si vas a plantear algo, que sea en clave constructiva siempre.
3. Elige un entorno apropiado para hablar
Hablar algo difícil requiere de un entorno que facilite las cosas. Un conflicto no se debería plantear por audios de WhatsApp o mediante mensajes de texto. Si no os podéis ver en vivo, hacedlo por videoconferencia, pero de manera que exista un diálogo genuino y cara a cara. Las dos os lo merecéis.
4. No pretendas cambiar a nadie
No sé si el libre albedrío existe en el sentido religioso, pero sí que cada persona es responsable de sus actos y decisiones. Nunca pretendas cambiar a nadie, porque ahí se abriría la peligrosa puerta de la manipulación. Cada persona es como es y la pregunta es si tú puedes gestionar una discrepancia que se quedará ahí.
5. Acepta la discrepancia si vale la pena
La amistad a veces consiste en aceptar que no podéis pensar igual en todo. Y, quizás, no hay por qué hacer un drama de ello. Hay cosas que pueden separaros, pero si son más las que os unen, vale la pena. Por lo tanto, analiza muy bien los pasos que daréis para que no haya malos entendidos irreconciliables.
6. Deja ir cuando no quede otro remedio
Las amistades pueden acabarse sin que nadie tenga la culpa. Igual habéis cambiado de intereses comunes o, simplemente, de pareceres u opiniones. Y agarrarse a algo que ya no tiene sentido, además de contraproducente, puede ser muy doloroso. Dejar ir, en esta coyuntura, es la opción más realista y madura. Eso sí, mejor verbalizarlo y hacer un cierre educado y consciente.
La amistad genera desacuerdos, sí, pero tratarlos es una forma de evolucionar. ¿Qué experiencias complicadas has tenido en la amistad? Te leo en comentarios.
Ningún Comentario