El caso de Cherry Van, primera arzobispa lesbiana anglicana, supone un antes y un después en esta confesión cristiana y para las lesbianas que son creyentes. Hablo de este caso y de cómo otras religiones permiten el ministerio femenino. 

Ministras cristianas: El caso de la arzobispa lesbiana anglicana Cherry Vann

En agosto se dio a conocer el nombramiento, tras votaciones del Consejo Elector de Cherry Vann como arzobispa de Gales. Esta mujer, de 66 años, fue nombrada como sacerdote en 1994, siendo de los primeros casos de la Iglesia Anglicana. 

Pero, además, Cherry Van es abiertamente lesbiana y vive con su pareja, Wendy Diamond. En la Iglesia Anglicana se permite que parejas del mismo sexo convivan en unión civil, aunque todavía no se ha llegado a aceptar el matrimonio igualitario. De todas formas, sí es verdad que, entre las anglicanas del País de Gales, existe mayor predisposición a aceptar la igualdad de derechos. Por eso, para las personas que tengan una creencia, no deja de ser un punto importante para sentirse plenamente aceptadas y acogidas. 

En los Estados Unidos, y en iglesias protestantes, ya nos hemos encontrado más casos. Pero, también hay que decirlo, de momento son minorías y, si hablamos de Cherry Vann, es por ser una excepción, no la norma. También hemos tenido el caso de Mariann Edgar Budde, la obispa episcopaliana que se enfrentó al mismísimo Donald Trump en un sermón con motivo de su toma de posesión. 

La mujer en las religiones con más seguidores

Cherry Vann sigue la estela de mujeres que están asumiendo el sacerdocio femenino o figuras equivalentes. Sin embargo, ¿cuál es la posición en las religiones más seguidas? Veamos:

  • Cristianismo: depende, fundamentalmente, del tipo de rama; en el catolicismo y las iglesias ortodoxas, no hay sacerdocio femenino; sin embargo, si lo encontramos en la Iglesia Anglicana, la Iglesia Luterana y en otras confesiones protestantes (presbiterianismo, metodismo, episcopalismo o bautismo). 
  • Islam: las oraciones, en el islam, las dirigen imanes, que son hombres, así como lo son los ulemas (estudiosos del Corán). No existe, por lo general, una jerarquización como en las iglesias cristianas. Solo en algún grupo reformista, sobre todo en la diáspora, alguna mujer dirige la oración. 
  • Budismo: hay diferencias según la rama, pero el budismo tibetano, por ejemplo, ya permite que haya lamas mujeres, así como monjas. Sin embargo, en otros países como Tailandia o Birmania, hay una interpretación más restrictiva.
  • Hinduismo: aunque históricamente el sacerdocio era masculino, hoy hay pujaris y purohitas, sacerdotisas femeninas que ofician rituales en templos. También hay algunas gurús femeninas, de manera que la religión va, poco a poco, evolucionando. Eso sí, encontraremos más en ramas progresistas. 

Esto significa que, en varias tradiciones, aunque poco a poco, se va dando más protagonismo a las mujeres, y esto pasa en otras tradiciones espirituales. Esto tiene que ver, obviamente, con el empoderamiento, pero, también, con la normalización de una diversidad sexual que siempre ha existido. 

El caso de la primera arzobispa lesbiana anglicana es una victoria para todas, creamos o no, porque supone normalizar nuestra presencia en nuevos espacios. ¿Crees que vamos por el buen camino? Te leo en los comentarios.