Un trío de mujeres lesbianas se puede hacer en varios contextos, tengas o no pareja, conozcas o no a la persona y puede ser una forma de poner picante a tu vida sexual. ¿Cómo hacerlo para disfrutar de la experiencia? Si eres atrevida, aquí te doy algunas pautas. 

Consejos para hacer un trío de mujeres lesbianas

Si vas a hacer un trío de mujeres lesbianas, hay un consejo general que te doy: ten (tened) claro dónde te metes. Es decir, experimentar en el sexo implica una incertidumbre, sí, pero en ningún caso debe ser temeraria. Existen varias maneras de tener un trío, ya sea con personas conocidas, en un local swinger o, simplemente, con tu pareja y una tercera persona. Haré algunas anotaciones y, a partir de ahí, hay puntos que debes valorar: 

1. Salud ante todo

Lo primero, debes priorizar la salud ante todo. Las ETS son un riesgo, de manera que te recomiendo que, si vas a hacer un trío, lo hagas con personas que sepas que están sanas. Y, a veces, lo ideal es hacerlo con tu pareja e incorporando a una tercera persona de confianza. Tener pruebas previas os ahorrará problemas, porque las ETS entre mujeres también pueden ser muy problemáticas. 

2. Consenso (no juegos de poder)

El consenso es otro de los temas que deben quedar claros, sobre todo desde antes de hacerlo. Esto, si se hace, es porque os gusta a las tres y queréis experimentar. En ningún caso, se pueden utilizar juegos de poder ni insinuar que quien no se presta a practicarlo es que no tiene una mente lo suficientemente «abierta» o que no es queer. Cuidado, porque esa sería una dinámica tóxica. 

3. Un trío de mujeres lesbianas es para disfrutar

Los tríos son para pasarlo bien. Por ejemplo, incorporar juguetes que podáis utilizar y, después, limpiar debidamente. Además, es una manera de pasar un rato divertido. No es, en ningún caso, una condena. Por eso, es bueno que os lo planteéis desde el primer momento como un juego. Cuanta menos presión y expectativas, sobre todo si es la primera vez, mejor. 

4. Límites establecidos

Igual que en el BDSM, en los tríos se tienen que establecer límites, de hasta dónde se va a llegar. Es importante si conoces a la persona o si no la conoces, para evitar problemas emocionales en el seguro. Conviene hablarlo antes y que haya una comunicación clara, asertiva y constructiva, antes y durante. 

5. No hay obligaciones

Finalmente, hay que señalar que, aquí, no hay obligaciones. Un derecho asertivo básico es el de cambiar de opinión, y si en algún momento algo no te gusta, hay que decirlo. Aunque sea con otras personas, es un momento de intimidad. Quizás, si tienes dudas, al principio es mejor practicarlo con gente que conozcas, precisamente para controlar estas situaciones. 

Un trío de mujeres lesbianas puede ser una experiencia muy interesante, pero siempre que os lo toméis como un juego, sin presiones y hablando de lo que os gusta y lo que no. Y, por supuesto, desde una sexualidad segura y sana.