¿Te vas a mudar pronto de ciudad? Ya sea sola o en pareja, siempre es un paso complicado que implica tener que adaptarte a una vida nueva, a nuevos vecinos, un barrio diferente y, en algunos casos, hasta un idioma y un país diferente. Si las mudanzas ya nos obligan a adaptarnos al cambio, ¿cómo mudarte siendo lesbiana?
Aunque creas que sí, no partes de cero. Hay una red —a veces invisible, pero siempre presente— que evita que el proceso se te haga muy cuesta arriba. Y no, no hace falta que seas la lesbiana más sociable del mundo de la noche a la mañana. Si te ha pasado, seguro que sabes de lo que hablamos. Y si te mudas pronto y te ronda la cabeza, sigue leyendo.
Cómo elegir ciudad (o barrio)
No es lo mismo vivir en una gran ciudad que hacerlo en un pueblo. En las primeras es más fácil pasar desapercibida o encontrarte con personas con una mente más abierta. En cambio, en los pueblos todo el mundo se conoce y serás la ‘novedad’. Aún más cuando se enteren de que eres lesbiana o te vean con tu pareja.
Antes de mudarte, investiga la zona o el barrio, porque te puede ahorrar algún que otro disgusto. Busca siempre referencias de zonas con un ambiente diverso, asociaciones LGTBIQ+ o espacios queer-friendly. No es que te encierres en una burbuja, pero siempre ayuda saber que tienes cerca espacios en los que puedes ser tú misma.
Y si en la vida cultural hay festivales, colectivos, librerías o bares con la mente abierta, mucho mejor.
Mudarte siendo lesbiana y salir del armario otra vez
Probablemente te toque volver a salir del armario. Todo cambio de ciudad implica nuevos trabajos, nuevas amistades y un nuevo entorno en el que tendrás que abrirte. Lógicamente, no hace falta que el primer día expliques que eres lesbiana, pero probablemente te saldrá solo en cuanto tengas algo más de confianza y entables una conversación personal.
Lo que sí debes tener claro es que no hay una manera correcta de gestionar la situación. Hay lesbianas que prefieren contarlo desde el primer momento y otras que prefieren observar primero el terreno. Las dos opciones están bien, pero lo importante es que la decisión sea tuya y no te dejes llevar por la presión ni por el miedo.
Un consejo: si decides contar que eres lesbiana, hazlo con total naturalidad y no lo conviertas en un ‘anuncio oficial’.
Así puedes construir comunidad en tu nueva ciudad
La otra parte de mudarte siendo lesbiana es que querrás hacer comunidad, amigos y encontrar espacios donde te sientas cómoda. Aunque conserves amistades de toda la vida, querrás tejer una nueva red afectiva.
Las apps para lesbianas siempre son un buen recurso, pero no es la única vía. Y muchas veces, tampoco la más cómoda. Muchas lesbianas encuentran cierta afinidad en grupos de deporte, talleres, voluntariado o eventos culturales. Es decir, espacios más dedicados a compartir intereses y no tanto a ligar. Y si vas buscando el amor, ¿quién te dice que no podrás encontrarlo en estos lugares?
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