Gestionar rupturas sentimentales, para algunas, se nos puede poner cuesta arriba. Pero, al final, hay momentos en los que nos toca plantarnos. Aquí te señalo algunos tips para que el proceso sea más fácil, dentro de lo posible.
Gestionar rupturas: cuando ya has dicho «hasta aquí»
Todo lo que tenga que ver con gestionar rupturas no es agradable, aunque muchas veces sí es necesario y, a largo plazo, siempre será saludable. Eso sí, las rupturas tienen que hacerse desde la consciencia, nunca como juego de poder o chantaje emocional. No se trata de hacer daño innecesariamente, sino de protegerte para encontrarte mejor o no estar peor de lo que ya estás ahora mismo. Si ya has dicho «hasta aquí», estas son algunos consejos que te puedo dar:
1. No des marcha atrás
Si vas a romper, vas a romper, y esto implica no dar marcha atrás. Dependerá de la otra personas y de los motivos, pero esto se tiene que comunicar. Puedes explicarlo con un «tenemos que hablar» y hacerlo cara a cara, pero soy consciente de que hay situaciones en las que esto es imposible. La idea, de todas maneras, es que des formalmente cierre al vínculo. De lo contrario, estas situaciones pueden quedarse en un limbo poco deseable y, en algunos pocos, nada saludable.
2. Gestionar rupturas: plantéate el contacto cero
El contacto cero a veces se confunde con el ghosting, pero, como hemos explicado otras veces, el «desde dónde» es distinto. En primer lugar, porque hay personas tóxicas con las que es preferible cortar el contacto desde ya por múltiples motivos. Y, en segundo lugar, porque, en otros casos, el contacto cero es una forma de tomar distancia. Hay con quien después puedes mantener algún tipo de relación, pero para eso necesitarás tiempo.
3. Evita el aislamiento social
El aislamiento social es una de las tendencias que existen tras una ruptura y que también se debe evitar. Hay momentos en los que estarás más retraída, pero no salir no implica dejar de hablar con la gente. Hoy en día, los teléfonos, chats y el WhatsApp pueden ser muy útiles para no estar incomunicada. Todo lo que te ayude en ese sentido será bueno para ti. La idea es evitar caer en bucle, sobre todo en la etapa del duelo; no hay que sobreactuar, pero sí estar acompañada.
4. Date tu tiempo para hacer tu duelo
Finalmente, el duelo es una parte necesaria e ineludible tras una ruptura sentimental. Dependerá del tiempo que le hayas dedicado a la relación, de cuán intensa haya sido y de otros factores, pero es bueno que tengas en cuenta todos estos factores. No en vano, actuar en tu vida social como si nada hubiese pasado no sería real. Hay quien necesita uno o dos meses, hay quien necesita más, y siempre que sea en unos márgenes saludables, estará bien.
Gestionar rupturas sentimentales es un reto, aunque a veces sea más duro. ¿Cuál ha sido tu experiencia en estos casos? ¿Has hecho algún aprendizaje práctico para no quemarte demasiado? Te leo en los comentarios.
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