¿Dirías que estás en tu mejor momento como lesbiana? Podríamos decir que sí si estás en una relación sana, si has salido del armario hace poco y ha ido mejor de lo que creías o si directamente estás en una etapa tranquila y cómoda con la persona que eres, tengas o no pareja.

Así que, si te identificas con algo de lo anterior, celebra la persona que eres ahora, porque seguro que has tenido que trabajar duro para llegar a este punto. Además, tenemos que aprender a reconocerlo cuando estamos bien, porque a veces cometemos el error de valorar lo que teníamos cuando lo hemos perdido o cuando pasamos por una mala racha.

Ya no sientes que tienes que demostrar que eres lesbiana

El cambio más liberador se produce cuando dejamos de necesitar validación constante. Nos hemos malacostumbrado a responder preguntas, convivir con prejuicios o tener que justificarnos ante la familia, amigos y hasta dentro del propio colectivo.

Una señal de que estás en tu mejor momento como lesbiana es que dejas de sentir esa presión. Aunque todo a tu alrededor siga igual, pero ya no necesitas convencer a nadie de nada. No te preocupa si pareces ‘suficientemente lesbiana’, si encajas en ciertas etiquetas o si la gente sabrá interpretar tu identidad. Tú sabes quién eres y con eso basta.

Tus relaciones son más auténticas y menos normativas

Otra señal se produce cuando te relacionas con los demás desde una posición cómoda y estás segura de ti misma, y no desde el punto de cumplir con ciertas expectativas. Puede ocurrir en pareja, al ligar o en amistades entre lesbianas.

También aprendes a identificar mejor las ‘red flags’ y a poner límites sin sentirte culpable. Entiendes que una conexión sana no depende de los dramas, ni de lo intensas que supuestamente somos, ni de los amores imposibles que a veces terminamos romantizando.

Tu vida no gira alrededor de tu orientación sexual

Cuando sales del armario o tienes tu primera relación con una chica, es normal que sientas que solo eres lesbiana. Es decir, que toda tu vida gira alrededor de tu orientación sexual y eso define todo lo que eres. Y no.

Somos mujeres y lesbianas, pero también somos parejas, madres, hijas, amigas y personas con identidad propia, un trabajo, proyectos, aficiones, amistades e intereses. Reducirnos solo a la etiqueta de lesbianas sería simplificar la historia demasiado (injustamente).

Has encontrado tu forma de pertenecer al colectivo

Y la última señal que nos adelanta que estás en tu mejor momento como lesbiana es que has encontrado tu propia manera de estar presente y de pertenecer al colectivo. Por ejemplo, hay mujeres muy activas en espacios comunitarios, otras se sienten más cómodas en una posición menos visible y también hay perfiles más intermedios.

Pero cuando estás en un buen momento, entiendes que no hay una sola manera válida de pertenecer. Quizá disfrutas de participar en eventos en el colectivo, tienes un grupo de amigas lesbianas o un perfil más discreto. Y cualquier forma de pertenencia es válida y respetable.